El efecto terminó siendo el contrario al que buscaron los funcionarios de Vialidad. La gobernación confirmó que restituirá la obra en su homenaje y la intendencia de El Calafate realizará uno nuevo. Sus colegas escritores salieron a criticar duramente lo sucedido y recomendaron sus libros. Hasta hubo una marcha frente al organismo y alrededor del monumento a Roca, al que el propio Osvaldo proponía reemplazar por otro de los Pueblos Originarios.